martes, 6 de octubre de 2015

Reflexión sobre "La democracia en la era de Internet"

Con el surgimiento de Internet, se ha producido un avance en el ámbito de la comunicación dónde a través de las redes sociales, o servicios de mensajería instantánea, es posible establecer vínculos sociales con otros individuos independientemente de la ubicación de cada usuario.
Sin embargo, el monopolio que acaece la información sigue residiendo tanto en las empresas como en el gobierno puesto que la demagogia siempre esta presente. Un ejemplo de ello es que únicamente se hacen públicas aquellas noticias o escenas audiovisuales que tanto las empresas como el gobierno desean que se hagan públicas, omitiendo parte de su contenido únicamente en propio beneficio.

Por lo que respecta al sector de la política, cabe destacar la notoria influencia que ejerce Internet en ese aspecto ya que muchas veces se pasa por alto. Con el desarrollo y el avance de las nuevas tecnologías, así como el inicio de Internet, un nuevo abanico de posibilidades se ha abierto puesto que se ha podido intensificar la relación con los ciudadanos mediante el uso de páginas web, los espacios publicitarios de las susodichas, el contenido audiovisual que ofrece páginas como Youtube... Al fin y al cabo el objetivo sigue siendo el mismo, aunque los medios para llevarlo a cabo aumenten con esta nueva tecnología que abarca múltiples fuentes y medios. De este modo, no se logra sino acrecentar el mensaje que se quiere transmitir a los ciudadanos en lo que a política se refiere.

Los ciudadanos son meros receptores de las noticias que los emisores de las mismas les quieren transmitir, independientemente del medio que se use para tal fin puesto que lo que interesa realmente es el contenido del mensaje en cuestión. Cuando el individuo capta lo que el mensaje le transmite, se lo hace saber a otro usuario. De este modo, la noticia es divulgada mediante el uso de la comunicación social entre personas, dónde el individuo pasa de ser receptor para ser emisor.
Sin embargo, para ello es fundamental que el individuo sepa no sólo acceder a dicha información sino que, además, logre comprenderla en su totalidad. Es por ello que si se quiere dar un buen uso de la información, se hace imprescindible la redefinición del concepto de "alfabetización" en el ser humano actual.

Centrándonos en la relación que guarda Internet para con el ciudadano, se puede encontrar que a éste no siempre se le es permitido expresar con total libertad lo que piensa acerca de algunos temas o asuntos en concreto. Cierto es que existe la libertad de expresión dónde cada individuo puede dar su opinión pero, aun así, en la red ésta tiene una limitación. Esto se debe a cómo se puedan tomar, o representar, las palabras que son escritas por el individuo mediante Internet ya que en función de cómo sean expresadas, por parte del emisor, pueden llegar a causar desde ofensa y molestia hasta apoyo y comprensión en lo que a otros usuarios del lugar se refiere.

Actualmente, vivimos en una sociedad inmersa no sólo con la red conocida como Internet, sino que también vivimos dentro de la misma. Esto se da puesto que es mediante ésta que se  puede tener acceso a grandes cantidades de información, siendo de vital interés para el sujeto. La mayor parte de las personas han dejado de comprar todo aquello que sea consultable vía online (diarios, revistas...). Y no sólo eso, ya que la nueva generación ha dejado de ver la televisión para pasar a ver los programas mediante el contenido multimedia disponible desde las páginas web u otros medios (Youtube, vimeo...) a la vez que establecen nuevas relaciones sociales mediante el uso de los social media que se encuentran a disposición de todo aquel que desee tener acceso a ellos.
Es por eso que para Castells, es la connectividad, y no la movilidad, lo que consigue cambiar el modelo social de lo que se considera la comunicación.

Pasando a otro aspecto encontramos la credibilidad informativa, la cual se puede encontrar ya sea mediante el uso de la red o a través de los medios publicitarios. Ésta no sólo depende del emisor, el cual debe conocer y entender cada uno de los aspectos que quiere transmitir así como la elección de la información más relevante para descartar aquella que puede ser omitida, sino que también se halla implicado el receptor, el cual debe saber captar correctamente el mensaje que el emisor pretende transmitir.

Tener al alcance el acceso a toda clase de información mediante el uso de las redes de comunicación, produce un exceso informativo en lo que concierne al individuo, traduciéndose por consiguiente en ignorancia. Para evitar que se produzca este suceso, es necesario realizar lo que se conoce como desinfoxicación, es decir, saber escoger aquella información que sea de utilidad -relevante- descartando -u omitiendo- aquella que no sea necesaria para el usuario. Por tanto, cabe educar al individuo para que sepa utilizar de manera tanto ética como correcta estas nuevas tecnologías de la información y comunicación, que se van haciendo cada vez más patentes tanto en los ámbitos de estudio como en las competencias actuales.

El hecho de haber avanzado tanto en tecnología como en comunicación respecto a lo que eran las comunicaciones antiguamente, ha provocado un efecto calificado de negativo desde la perspectiva social, es decir, el contacto directo y físico entre dos personas. Hoy en día, las relaciones entre individuos se encuentran interrumpidas -o entrecortadas- por el uso continuo de la telefonía móvil,
Es en estas ocasiones dónde más notoria se hace la realidad: el mero hecho de que la comunicación verbal haya acabado por pasar a un segundo plano para un elevado porcentaje de la población del siglo XXI.
Es precisamente mediante este tipo de acciones que es posible visualizar la imagen del ser humano ya no sólo como usuario dependiente sino también como elemento activo de las tecnologías de la información y comunicación.

Revistas, libros, diarios... Son algunos de los elementos mediante los cuales se puede tener acceso a determinada información en función del tema que se quiera buscar en ellos. A diferencia del acceso informativo y comunicativo que encontramos a través de una red como Internet, todos ellos hacen uso del papel para comunicar y difundir múltiples mensajes o noticias. No obstante, el uso del papel seguirá vigente para estos medios ya que no toda la población dispone de acceso a la red. Además, parte de la susodicha dispone de suscripciones mensuales a algunas revistas o diarios por el mero placer de leer o por la necesidad de conocimiento informacional que se encuentra a su alcance.

Finalmente, concluyo esta sección estableciendo que el usuario podrá hacer uso de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) siempre y cuando cumpla con la normativa que las rige, es decir, sepa darles un uso ético, moral y correcto. Sólo de este modo, se producirá el avance en los procesos de asimilación y adaptación esperados por parte de la ciudadanía evitando posibles riesgos o accidentes no deseados.









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